Las tareas para casa pueden consolidar aprendizajes, pero también generar desigualdad cuando dependen del apoyo familiar disponible.
Muchos docentes apuestan por tareas breves, autónomas y relacionadas con lo trabajado en clase: leer, observar, preguntar o practicar algo concreto.
Coordinar la carga entre materias evita semanas saturadas y permite que el alumnado mantenga tiempo para descansar, jugar y practicar otras aficiones.
Diego Fuentes es una firma editorial de Aula21. Conoce nuestras voces.



