Una nota informa del resultado, pero rara vez explica cómo mejorar. La evaluación formativa pone el foco en el camino: qué se ha logrado, qué falta y cuál es el siguiente paso.
Los comentarios son más eficaces cuando son concretos, llegan a tiempo y el estudiante tiene ocasión de aplicarlos. Una segunda versión de un trabajo vale más que diez correcciones sin respuesta.
La autoevaluación y la coevaluación ayudan a interiorizar los criterios de calidad, siempre que se practiquen con ejemplos y acompañamiento.
Clara Montes es una firma editorial de Aula21. Conoce nuestras voces.



