La innovación educativa se asocia a menudo con equipamiento caro, pero muchas transformaciones relevantes cuestan poco: cambiar la disposición de las mesas, compartir materiales o abrir el aula a la comunidad.
Lo que sí requiere inversión es el tiempo docente para planificar, coordinarse y revisar. Proteger ese tiempo es una decisión organizativa con gran impacto.
Documentar lo que se prueba permite aprender del proceso y justificar, más adelante, la necesidad de recursos adicionales.
Clara Montes es una firma editorial de Aula21. Conoce nuestras voces.



