El pensamiento computacional consiste en descomponer problemas, reconocer patrones y diseñar secuencias de pasos. Puede trabajarse incluso sin ordenadores.
Juegos de instrucciones, cuadrículas en el suelo o tarjetas de órdenes permiten a los más pequeños experimentar con algoritmos de forma tangible.
Más adelante, los entornos de programación visual facilitan el paso a proyectos digitales con animaciones, juegos o historias interactivas.
Andrés Molina es una firma editorial de Aula21. Conoce nuestras voces.



